martes, 19 de agosto de 2008

Los bombones

Pequeños, inquietantes, atrapadores insensibles, sus olores te transportan, te vuelven adicta e insegura.
Son deseables para muchos y detestables para otros.
Suelen ofrecerse, regalarse, ser remate de fiestas.
Los rellenos son altamente estimados y diversos.
La sociedad los ha envuelto en el gran boato de la nueva cocina, ya no son solo dulces, sino salados , ácidos, todo un despliegue catable.
Sus envoltorios te hacen dudar cual elegir.
Nos castigan con el enigma.
Me como el de plata azul o el de plata verde, rojo.
Al final optas por ir probando uno de cada y diciéndote, ni uno mas.
Pero ! Ay ! Habías olvidado el del rincón y te dices el ultimo. ¡ Por una vez!
Claro que si estas en opulencia para una caja, puedes estarlo para mas.
¡Peligro! Cada caja con sus cintas enrolladas, plateadas, doradas, encubren montones de kilos aborrecibles, que se nos pegan como lapas en las partes menos agraciadas.
Habrá que renunciar y sufrir cochura por hermosura o por el contrario decir.
¡VIVA LOS BOMBONES!

2 comentarios:

Paco Zafra dijo...

Ya se que regalarte por tu próximo cumpleaños :)

La hormiga remolona dijo...

Para no comerlos, mejor no tenerlos :(