A bajarse la faja disimuladamente.
A sacarse el vestido de un sitio un poco indispuesto y en situaciones un poco molestas.
¿Que difícil es la vida de una mujer?
Nos vemos obligadas a tirar de las medias porque están caídas.
A mirar carras y carretas.
A observar manchas de carmín antiestéticas en esos vestidos de probador.
A hacer maniobras inusuales con tallas, tallitas de sujetadores y demás aditamentos estilísticos.
¡Como estamos castigadas, madres, hijas, nietas!
Somos el periplo de la historia.
Tontas para hermanos, maridos, abuelos.
Buenas para amigos, parientes lejanos y demás enseres.
¡Pero, bueno!
¿Quienes somos las mujeres?
Meras cajitas estéticas.
Meras cocineras, sin estar en las listas de los grandes.
O somos chamanes, en esta historia bucólica y controvertida.
De todas formas.
¡La mujer, que gran invento!
2 comentarios:
A pesar de vestir sencillita, cuando llego a casa siempre me parece que llevo demasiado "artificio" encima. Me empiezan a molestar los pendientes -¡en todo el día no me he acordado de ellos!-, el cinturón si llevo uno, los zapatos aunque no lleven tacón, la melena suelta que me cae a la cara... ¡qué bien viven ellos pero qué mona se ve una cuando se arregla! :D
Lo de quejarse en vosotras las mujeres, es puro vicio,y si os tuvierais que afeitar todos los dias, ya para que decir mas. No os acordais de cuando teniamos que alimentar a la tribu todos los dias y teniamos que salir a cazar, y no sabiamos si volveriamos. O cuando nos ibamos a Alemania con la maleta atada con una cuerda y sin papeles a trabajar para sacar la familaia adelante.
Ademas que tambien tenemos nuestras molestias, teniendo que ir a trabajar vestidos de "romano", con la corbata y demas parfrenalia, que cuando llegamos a casa parece la soga del ahorcado. No protesteis que si queris ir guapas, todo tiene un precio.
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