viernes, 20 de noviembre de 2009

Disculpa

Hoy, querida amiga, no me has robado nada.
Hoy me has dejado tu calor.
Tu chaquetita se ha quedado.
Tu vuelta es próxima.
No nos dejamos algo por gusto.
Los enigmas de nuestra mente nos hacen volver.
Son los espíritus en forma de objetos, los que marcan un camino.
Ese que nos hace conocer nuestro tiempo y nuestro espacio.
Por eso dejamos un rastro.
Y ese es nuestro subconsciente.
Ese que nos tiene tan atados, que desenvolver las ataduras, nos conduce a un espacio del que recuperarnos, nos costara el continuar un camino que no nos habíamos planteado.
Pero que nuestro subconsciente ya lo había oteado.
Luego, solo tenemos que dejarnos guiar.
Por el destino programado y dirigido por ondas que no conocemos.
Pero que indudablemente nos conducen a buen puerto.
Y, con la condición no buscada.
No nos preguntaremos.
El ¿porque?

Hurtos

Acabo de darme cuenta.
Antes te birlaban los mecheros.
Ahora los inalámbricos.
O si no lo hacen .
Lo pueden hacer por vicio.
En este mundo se pierde hasta el teléfono, no el móvil sino el inalámbrico.
Y ahí tu te ves, requiriendo que te marquen para poder localizar el puñetero teléfono.
Ya no valen las rampiñas tontas, si no las que tu te crees y adjudicas.
Lo de las perdidas de joyas, cebollas y demás enseres.
Han dado paso a un nivel automático y dosmilero, que no tienen nombre ni lugar.
Como no sea que suenen y tengan localizador.
¡Viva la tecnología!

Irreflexiva

Que poco sensata soy.
Me sopo todo un plato con tomate.
Estoy loca.
Pero totalmente loca.
Como no voy a estarlo.
Es por los muertos.
Todo el día me acompañan.
¡No sabéis!
Yo trabajo al ladito de un cementerio.
De esos rellenos de muertos.
Bueno, y tanto.
Han tenido que hacer uno nuevo, porque en el otro no cabían.
Pues como va a estar una.
Tanto muerto pensando.
Al final algo se le pega.
Y como ellos no comen.
No tienen necesidad.
Pues yo lo hago por ellos.
La diferencia es que ellos están flaquitos.
Y en cambio ¡yo!
Empiezo a acumular kilos.
¡No me esta gustando este planteamiento!
Bien esta que ellos, ya, medicamentos no necesiten.
Y comida tampoco.
Pero, que yo tenga que adoptar sus coyunturas pensantes y sus deseos mas acuciantes.
Y tenga que comérmelo todo y hacer lo que ellos no pueden.
¡Me van a destrozar!
Y es que a fin de cuentas.
Tener al lado tanto muerto , implica conciencia.
Y de esa yo voy sobrada.

jueves, 19 de noviembre de 2009

Las moscas

Mosca remolona, kamikace ofensivo,pesada por naturaleza.
De esta no te libras, te unas a otras especies cabreantes o no.
El fin, sera hoy mismo.
Sin ataúd ni nada.
Aplastamiento macabro, mosquicidio voluntario.
Su música es fea.
Su estética es mortuoria.
¿Para que estarán en esta vida semejantes insectos?
Ya se que por feo no se mata a nadie.
Ni por falta de oído musical.
Pero si por pertinaces y entrometidas.
Molestan al perro.
Molestan al gato.
Y ni que decir al burro.
¡Pobre!
Menos mal que cada uno se defiende como puede.
Unos a coletazos.
Otros a orejazos.
¿Quien las soporta?
Solo los muertos que para eso lo están.
Pero yo aquí vivita.
¡ Por ahora !
Las mato.
¡Ya !

sábado, 31 de enero de 2009

La escoba

Libros rotos, sonetos perdidos, trepidar del fuego, escoba en ristre y a barrer.
A barrer los sueños.
¿Que sueños?
Los mios no desde luego, pues esos no son fáciles de eliminar.
Serán los de las hormigas, avispas y demás insectos.
Pues con gran brío arremeto contra ellos.
Solo respeto a los caracoles, por lo de la casa a cuestas, quizás superstición y a las cochinicas, porque son unas bolitas muy monas.
Pero al resto nada.
¡Como se suda!
¡Como se piensa!
Es que la escoba es muy monótona y te da tiempo a inventar, incluso a criticar y entre rezo y rezo la cabeza vuela.
Este me hizo esto.
Aquella me dijo lo otro.
Y así palmo a palmo te vas haciendo la parcela.
De vez en cuando, si te acercas a la reja, ves pasar a uno o a una de esos que corren como si la vida les fuera en ello y del poco resuello que les queda, en vez de saludarte como Dios manda, a lo mas inclinan la cabeza, porque si intentaran algo mas, yo creo que caerían como fulminados.
¡Y los de la obra!
Porque no me libro.
No tengo nada que objetar, son personas educadas, pero ensucian.
Papeles, sacos de cemento.
Y con estos temporales van de un sitio a otro.
De vez en cuando si no salgo con escoba en ristre, salgo con patada al vuelo y los voy mandando hacia senderos alejados de mis aceras.
Como quien no quiere la cosa.
Una patadita tras otra y se los plantifico a un vecino u a otro.
¡No hace eso el viento!
Porque no lo voy a hacer yo.
Los gatos , son harina de otro costal.
Son mirones y dotorean todo.
Te miran, remiran, hacen que te sientas examinada.
Tienen paciencia infinita, con su mirada caída,en posición expectante.
Es como si dijeran.
Te dejas esa hojita, ese papelito.
Pero de pronto, zas desaparecen.
Quizás, tu ya no les entretienes y te plantan.
Son cosas que pasan.
¡Que vida hay en mi jardín!
Es un universo.
Se cumple la entropia.
Todo tiende al desorden.
Las malas hierbas, campan a su antojo, no hay quien las pare.
Ponte a arrancarlas y en tres riegos, ya han vuelto a salir.
Haz lo mismo con las buenas y no las vuelves a ver en años.
Por si fuera poco, también tengo piscina y leñero.
Que te llevan tus buenas horitas de atención y limpieza.
Un día me dije.
Que extrañas semillas caen al agua.
Venga a mirar y mirar al árbol que hay justo al lado.
Pero nada, no le encontraba sentido.
Pues este solo tenia hojas.
Hasta que, elemental querido Watson.
Los puñeteros saltamontes gigantes, que hacen sus deposiciones sin ninguna vergüenza.
Continuaría, continuaría en objeciones y en alabanzas.
¡Pero!
Termino diciendo.
Que el olor de las rosas, el perfume de los jazmines y la música de los arboles.
Merecen la pena, escucharme a mi misma y a mi escoba, cada mañana.

miércoles, 24 de diciembre de 2008

Galimatias

Si una vez lo hice, otra vez lo haré.
Tu me imbuiste.
Yo lo asimilare.
Pues si esta vida, no olvido.
La otra menos olvidare.
Que si desasosegada estoy.
Menos desasosegada estaré.
Si mis impulsos controlo.
La vida controlare.
No hay vida que controle, si esta vida no intuyo.
Pues esta vida es un caos.
Y con ella sobrevivire.
No hay peor pesar.
Que el no saber, que pensar.
Pero, si a bien nos toca.
No hay pensar que nos disloque.
Que esta vida aun sin querer vivirla.
Es, la que nos toca.
Y feliz me comporto, con tal que me conforte, tal dislocado enfoque.
De este vivir del disloque.
Pero si un día me paro.
La vida de otra manera se me presentara.
Y entonces disfrutare, de estas palabras dispares.
Que a mi vivir enlentecen.
Y de ellas me enloquecen.
Pues sin ellas me enlentecen.
En este vivir sin pensar.
Ya, no pensare en ellas.
Pues ellas serán yo.
Y yo, ya no seré sin ellas.
Pues ellas serán yo.

Ocasion

Menos mal que en esta vida todo lo hago temprano.
Temprano me levanto.
Temprano evoco.
En fin, entre muchos tempranos.
Yo, vivo.
¡Y de que manera!
¡Huy! de infinitas.
Tengo tiempo para versificar.
Eso sobre todo.
¿Alguien se ha levantado con la poesía por montera?
Pues yo si.
¡Y divierte!
Barres en verso, friegas en verso, dispensas en verso.
Luego la vida es un verso.
¿Y que vida sera?
Esa que tu compones, con tan maravilloso estribillo, de mil amores.
¿Sera esa vida insegura?
Sera, esa que enalteces de mil funciones.
Y con ella entretienes en mil ocasiones.
Luego, esta vida es.
La que tu compones.